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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1992-1993

1.El principio de mayoría


La democracia como sistema de gobierno se caracteriza por su estructura vertical comprendida en la representación. Esto implica una interacción global entre gobernantes y gobernados. El proceso comienza con la regla del juego que establece cómo deben resolverse los conflictos; y esta regla (metodo) es el principio de mayoría. La finalidad es evitar dar todo el poder a un determinado grupo (mayoritario o minoritaro) y distribuirlo lo mejor posible entre éstos.

Para Sartori la relación mayoríaminoría rige tres principales grupos de significado situados en su respectivo contexto: a) las estructuras y los procesos constitucionales, b) los marcos electoral y de voto, y e) el social en sentido amplio. [Nota 1]

En el ámbito constitucional la principal preocupación son las minorías con el llamado derecho de oposición. Si se aplasta esta prerrogativa podemos hablar de una tiranía de la mayoría.

En el ámbito electoral el razonamiento adopta un giro distino: la atención se centra exclusivamente en el principio de mayoría como regla única del juego. La votación denota aquellos que deben someterse a la voluntad de la mayoría, por lo tanto la minoría no tiene derechos.

Pasando al tercer ámbito, es decir, el significado de la mayoría en el contexto social, la expresión tiranía de la mayoría es característica. Ésta es entendida como la causa que determina al individuo ya no como hombre libre sino como órgano de la colectividad y, por tanto, a nombre de una función. La tendencia de la sociedad a imponer sus propias ideas y prácticas encuentran en el principio de la mayoría un principio de legitimación. El Estado democrático es el resultado, pues, de un atropello de los derechos de los ciudadanos y de atribuir aquéllos a una voluntad general, a una soberanía popular única e indivisible. Formalmente el individuo nada pierde, ya que debe encontrar como miembro de esa soberanía todo aquello que pierde como particular. Sin embargo "... en la práctica esta equivalencia es aparente y engañosa. Para que subsistiera de hecho, se necesitaría que la voluntad general y la voluntad de cada uno coincidieran exactamente, ... esto implica la neutralización de todas las diferencias individuales". [Nota 2] La voluntad general no es más que la voluntad de la mayoría numérica, la omnipotencia de la mayoría es el corolario práctico de la democracia y el respeto formal de los derechos de las minorías carece de aplicación.

Dentro de esta vertiente, Guido de Ruggiero afirma también que "no hay error en colocar en una misma línea a la democracia y al despotismo" [Nota 3]Lya que la concentración de un inmenso poder al servicio de la mayoría -que mucha veces es ficticia- constituye una tiranía.

La idea es evitar que se conceda todo el poder a mayorías o minorías, sin embargo Sartori se refiere al proceso de votación como creador de éstas y donde impera el criterio mayoritario. [Nota 4]


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