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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1993

El surrealismo y los pintores "Ingenuos"


Por la espontaneidad de su percepción y la frescura de sus composiciones, los primeros pintores "ingenuos" haitianos provocaron curiosidad muy rápidamente, y se atrayeron la simpatía. La simpatía de los más grandes, como Breton en 1945, cuya visita conducirá a un acercamiento sorprendente entre los surrealistas y los pintores "ingenuos" haitianos.

¿Por qué misteriosa alquimia se iban a encontrar estas dos corrientes?

El surrealismo, movimiento literario y también artístico -quiza el más grande de este siglo- estaba conducido por una actitud intelectual que predicaba el trastocamiento de los valores en ese medio. Trastocamiento que debía realizarse por la liberación del espíritu a través de diversas experiencias y a través de la prospección del mundo del sueño y del inconsciente.

Este movimiento tuvo el mérito de suprimir el aislamiento de las diferentes formas del arte y permitió el encuentro, el entrecruzamiento de las artes primitivas, de las artes populares o ingenuas, de la pintura académica, pero también de los objetos más habituales y de las creaciones u objetos alienados...

Los pintores surrealistas que pintaban el universo del sueño y del inconsciente, liberados de las exigencias y de los límites impuestos por la tradición clásica, sin duda alguna no podían perderse del encuentro con los pintores "ingenuos" haitianos, que pintaban, a su manera, sus sueños; en una explosión de colores, de formas, de apariciones extrañas, tan llenas de inventiva.

Para los surrealistas que expresaban su universo interior, era necesario favorecer la fusión de lo real y de lo imaginario. El universo onírico y la búsqueda de estados psicológicos profundos suprimen la censura dictada por el razonamiento conciente y, de este modo, "el espíritu del hombre que sueña se satisface plenamente con lo que le ocurre. La angustiante cuestión de la posibilidad ya no se plantea [Nota 7] El sueño ofrece los elementos que estarán estructurados y a los que se dará forma para revelar y dar vida a su contenido bajo la forma de imágenes. Una de las originalidades del surrealismo consiste en haber dado al sueño ese poder creador, desde un punto de vista del arte.

Con el sueño y las manifestaciones libres de la imaginación, desembarazada del espíritu crítico, las creaciones revisten un carácter surrealista. Así,Joan Miró, que se abandonará totalmente al "automatismo", será calificado por André Breton como el más grande de los surrealistas.

André Breton consideraba que en la sociedad actual, la realidad interior y la realidad exterior estaban en contradicción" y se dedicó, con los surrealistas, a "cuestionar en cualquier ocasión estas dos realidades en presencia, al rechazar la prevalencia de una sobre la otra".[Nota 8]

Para algunos pintores ingenuo haitianos, el encuentro de estas dos realidades y la ósmosis misma parecen estar actuando constantemente. La inspiración viene a veces del exterior, y se trata entonces de la transcripción cándida de las escenas cotidianas o, por el contrario, la inspiración viene de lo más profundo de ellos mismos, entonces las apariciones son fugitivas, intangibles, y una gran fantasía parece manifestarse en los colores y en las formas.

El poder creador y la sorprendente fuente de inspiración que tienen se explican a veces con la presencia de lo sobrenatural. En otros casos ya no es el artista el que está pintando, sino los "loas que hablan, que pintan y que se transforman en genios del color. Porque, en efecto, es el atributo de los "loas", de los dioses del vudú, el manifestar su presencia, el habitar el cuerpo de sus "elegidos".

Incluso, si no pintan en estado de trance, se dejan llevar totalmente por su inspiración, dictada de mil maneras, sin una inhibición causada por el espíritu crítico, libres de toda traba.

De los lienzos brota un universo encantado, un universo fantástico y se ven fusionados así, como por milagro, el universo de lo cotidiano y el universo de lo asombroso. Y lo asombroso es siempre bello; cualquier cosa asombrosa es bella; incluso, sólo lo asombroso es bello". [Nota 9]


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