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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1993

1.4. La desespecialización


Para Henry Ford, si el individuo está sometido a la máquina debe - como robotrealizar aquello que la máquina aún no puede hacer. Por eso, cuanto más especializado sea el trabajador, cuando menos cosas distintas haga, las tareas específicas que tiene asignadas podrá realizarlas más rápido cada vez. Ford se preocupa por medir los tiempos individuales. El obrero es un autómata, la máquina le exige su rendimiento. Si falla, la máquina anunciará su incapacidad y el obrero habrá sido humillado... por la máquina y por el sistema de producción. En el sistema japonés se parte de que el obrero realizará varias funciones, se abandonará la especialización para que pueda realizar múltiples tareas, y otras que no hacen al proceso de producción mismo. El sistema de montaje en U muestra las alternativas de la polifuncionalidad y de la flexibilidad, donde el famoso problema de la rotación de operarios en las fábricas occidentales ha sido superado, utilizándolo como el núcleo mismo del sistema japonés: se ha convertido el obstáculo en el verdadero instrumento de superación. Ello tiene importantes consecuencias prácticas; por un lado, frente al producto que se está elaborando, fabricando, la participación del obrero es mucho mayor: no es lo mismo apretar tuercas todo el día, que realizar diversas tareas y "ver" los esbozos de "algo" que comienza a tener la forma del producto. Si el producto devuelve al sujeto una imagen totalizada y totalizadora de lo que él es, entonces un producto más elaborado, ronda mejor imagen de sí mismo como creador. Carlos Marx señalaba que en una fábrica el obrero adquiere inmediata conciencia de que él solo, como trabajador, no puede construir todo el producto, sino que se requiere de los demás trabajadores de la empresa para producir algo. La situación no varía en Japón, si bien el grado de elaboración del producto por cada trabajador es reducido y si bien son necesarios otros operarios para completar el producto, la participación de cada quien en el proceso tiene, sin embargo, otro estatus. Por lo menos eso es lo que la empresa quiere que crean.

El obrero desespecializado es más fácilmente sustituible, aunque habría que ver si la polifuncionalidad no sería un tipo particular de super-especialización... que volvería a reforzar lo "superyoico", el "deber ser"... con las consecuencias ya señaladas.

Pero la polifuncionalidad también genera que el obrero sea útil en muchos lugares de la empresa, en muchos momentos de la producción. El obrero no trabaja siempre en el mismo sitio, tiene la necesidad y la posibilidad de desplazarse, de hacer cosas diferentes, de asumir diversos puestos; en fin, es probable que su trabajo no resulte tan aburrido después de todo. Esta polifuncionalidad requiere a su vez de una adecuada y sistemática capacitación y en este rubro es notable lo que los japoneses invierten anualmente, como veremos más adelante.


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