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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Otoño 1993

SYLVIA PLATH: AUTOBIOGRAFIA DE UNA FIEBRE

Author: Elizabeth Hulverson


La vida de un poeta es el terreno donde germina su obra. Saber de su vida puede enriquecer el acercamiento y, en algunos casos, la comprensión de los textos. Sin embargo, una vez entregada al lector, la obra es, en sí misma, independiente. Por eso a veces es grave dar mayor importancia a la biografía, favoreciendo leyendas y mitos sobre una personalidad. Como lo firma José Emilio Pacheco a propósito de Jorge Cuesta: " ... la leyenda es a menudo lo que deforma, relega y oscurece."[Nota 1] La biografía de un autor es, si acaso, parte de la historia y no de la literatura. Al respecto dice Todorov: "Dejo de lado, pues, de entrada los estudios acerca de la biografía del autor, porque los considero no literarios... "[Nota 2]

En México, a la escritora norteamericana Sylvia Plath se le conoce más por algunos aspectos de su vida que por su producción literaria, básicamente por la escasa difusión de ésta. En la década pasada llegaron de España dos de sus libros: una traducción de Ariel (lo más conocido de su obra poética) y otra de su novela autobiográfica La campana de cristal. En nuestro país se editó el poema radiofónico Tres mujeres, así como una colección de relatos bajo el título de La ira del águila, con tirajes de mil y dos mil ejemplares respectivamente y ambos difíciles de conseguir. Sin embargo, tuvieron mayor demanda (al igual que la novela), las Cartas a mi madre, recopilación de la correspondencia de Plath con su madre y hermano entre 1950 y 1963, y la biografía escrita por la también estadounidense Linda W. Wagner Martín.

Aunque Ariel, su segundo libro, fue preparado por la autora para su publicación, ella murió antes de que eso sucediera. El escritor inglés Ted Hughes, su marido, reestructuró el libro: eliminó algunos poemas, agregó otros (entre los que se cuentan los últimos que escribió) y cambió el orden original. De esa manera apareció en 1965, dos años después de la muerte de la poeta, Ariel. [Nota 3]

Pero de su primer volumen de poesía, El coloso y otros poemas, no se registra hasta el momento versión española; es también el menos conocido de sus textos. Los críticos consideran a Ariel como la "obra maestra" de Sylvia Plath. Pero en El coloso se encuentran rasgos y elementos fundamentales para la comprensión no sólo de Ariel, sino de su obra poética como totalidad.

Sobre migajas de sombra...

Aunque narradora y poeta, Sylvia Plath en sus últimos años, y sobre todo en los últimos meses antes de su suicidio, puso mayor énfasis en la poesía, siendo su único proyecto narrativo importante la elaboración y publicación de la novela La campana de cristal, pues estaba convencida de que este género (narrativo) le ayudaría a vivir de su profesión con holgura.

La poesía era para ella "un viaje de exploración [para] descubrir escribiendo qué era lo importante de sus experiencias". [Nota 4] Este concepto dejó de ser sólo un consejo a sí misma y se convirtió en el precepto esencial de su poética. Aunque expresado en 1959, estaba implícito en su trabajo anterior y seguiría vigente hasta sus últimos escritos.

Así, en El coloso y otros poemas la observación es el eje de su quehacer poético, observación que se concentra en cada una de las manifestaciones de la naturaleza. Las rocas, los animales, las plantas, todo tiene una vida propia, independencia y poder de decisión: "Cómo la naturaleza, presintiéndolo, compone sus amarguras."[Nota 5] Pero esa naturaleza con alma, en sí misma, no es el tema central de sus poemas. Es, más bien, la materia que la autora debe penetrar y en la que se encuentra una realidad diferente. No escribe lo que ve, sino lo que en ella provoca el paisaje y lo que puede descifrar de él, en lo dinámico y en lo estático.

Mediante la observación de los cornportamientos animales, vegetales y aún minerales, traduce sus percepciones del comportamiento propio y del ser humano en general. Hay un descubrimiento de la trascendentalidad del interior de éste, que implica la búsqueda de lo universal dentro de la singularidad del poeta.

Sylvia Plath consideraba que el tema de El coloso era "la persona destrozada y curada, empezando por el coloso hecho pedazos y acabando con la personalidadad."[Nota 6] Sólo la primera parte de esta afirmación es cierta, pues la cura es bastante relativa. Para la autora, el exterior es un pálido reflejo de la verdad existencial de ser humano: es indispensable adentrarse para poder captar la esencia, si es que se logra. El ser humano -y la mujer en especial sólo se redime por medio de la muerte y, mejor, por medio del suicidio. (Este concepto se aclara y explicita en sus poemas posteriores y particularmente en aquellos de Ariel.) Es la perversión de ser-estar sumergida en el absurdo del mundo externo, cotidiano, "real".

Es entonces cuando la mirada se vuelve al pasado, para buscar la seguridad que en él existía:

Lo que quiero recobrar es lo que fui antes de la cama, antse del cuchillo, antes de que prendedor y ungüento me fijaran en este paréntesis . [Nota 7]

Y la noche se convierte en un sitio a la vez sombrío y protector. Habitado por el silencio y la soledad, elementos vitales para la escritora, donde se encuentra con su ser originario, encuentro que no siempre es agradable. Tales elementos son, al mismo tiempo, creadores de una estructura interna que se conforma a cada momento, que se descubre en el acto de escribir, acto de afirmación de ser y existencia.

Al hablar de la obra de Sylvia Plath, en su prólogo a la edición norteamericana de Ariel, el poeta Robert Lowell afirma que "el lenguaje nunca muere en su boca" .[Nota 8] Hay una evidente evolución, más que en el lenguaje mismo, en su actitud hacia él. En El coloso se aleja voluntariamente del habla común. Se adentra en las páginas de un diccionario tras el término exacto, en aras de la precisión y del ritmo adecuado, en busca de su propia voz. Entonces las palabras, por distantes, se vuelven oscuras, mas no rígidas. Y esa oscuridad alcanza al poema, lo sumerge en enrarecidas atmósferas proporcionadas no sólo por adjetivos específicos (y en muchos casos sorprendentes) sino por la lejanía de las palabras. Fluyen hacia una luz que no encuentran, porque en el fondo no la desean. Plath les otorga independencia o, más bien, la reconoce y la respeta porque sabe que se extenderá hacia el poema y germinará en él. Ejemplos notables de esto son Salida de Luna y Lorelei.

Otro de los aspectos que resalta Lowell de este libro es la maestría con la que Plath construye sus poemas. [Nota 9] Opta por agrupar los versos en conjuntos homogéneos, distintos en cada poema. Estrofas de entre tres y nueve versos en función de las necesidades específicas tanto de ritmo como de contenido. Al utilizar conjuntos de dos y tres versos, lo que la autora denomina "verso ligero", permite que las palabras fluyan y que el ritmo sea más ágil.

Para enfatizar este efecto, encabalga no únicamente los versos, sino las estrofas mismas, lo que le otorga movilidad y ligereza. [Nota 10]

By the gate with star and moon

Worked into the peeled orange wood

The bronze snake lay in the sun

Inert as a shoelace ... (Medallion)[Nota 11]

(Junto a la puerta con estrella y luna adentrada en el derruido bosque de naranjos / la serpiente de bronce recostada al sol // como agujeta, inerte...)

Plath inaugura esta estructura estrófica con el poema Mushrooms (Hongos) de su primer libro, pero la desarrolla con maestría en los poemas de Ariel, especialmente en dos de los más conocidos: Lady Lazarus y Ariel.

The second time I meant

To last it out and not come back at all.

I rocked shut

As a sea shell. (Lady Lazarus)

(La segunda vez estaba decidida / a seguir hasta el fin, a no regresar nunca. / Meciéndome // me cerré como una concha.)[Nota 12]

En otras ocasiones construye estrofas más extensas de hasta nueve versos, siendo éstos largos o cortos, relacionadas con la densidad del contenido. Son éstos, poemas de evocación angustiosa del pasado, de incursión en el terreno de la muerte o de la devastación del ser humano. A esta categoría pertenece El Coloso, poema que da nombre al volumen e importante antecedente de Daddy (Papi) y que está escrito bajo el mismo principio.

Perhaps you consider yourself an oracle

Mouthpiece of the dead, or of some god or other.

Thirty years now I have laboured

To dredge the silt from your throat.

I am none the wiser. (El coloso)[Nota 13]

(Tal vez consideres un oráculo, / vocero de los muertos o algún dios o algo. / He trabajado treinta años (para dragar el cieno de tu garganta. / Y no soy más sabia.)

Daddy, I have had to kill you.

You died before I had time

Marble heavy, a bag full of God,

Ghastly statue with one grey toe

Big as a Frisco seal. (Daddy)

(Papaíto: he tenido que matarte. /Te moriste antes de que me diera tiempo... / Pesado como el mármol, bolsa llena de Dios, / Lívida estatua con un dedo del pie gris, / del tamaño de una foca de San Francisco.) [Nota 14]

* * *

Sylvia Plath sabía que tenía un gran talento y que la manera de demostrarlo era escribiendo constantemente, con disciplina. Perfeccionista en su vida profesional y académica, el rigor en su trabajo y el dominio técnico fueron ganando terreno y esto se hace evidente desde El coloso.

Ella reflexiona sobre el sentido M mundo como parte intrínseca de su quehacer literario, desde su propia circunstancia y desde el género al que pertenece. Esto no significa que haya escrito una poesía de corte feminista (etiqueta que se le ha colocado arbitrariamente), sino una poesía profundamente existencial, que rebasa los límites de lo puramente confesional.

Sylvia no encuentra inmediatamente su voz, sino que la va conformando desde El coloso a través de sus experiencias, transformando éstas en materia poética, hasta lograr en Ariel la coherencia de la desesperación y la plasmación de] absurdo que palpaba a su alrededor. Como reconoce el crítico británico George Steiner, "el poema final de Colossus ('For a Birthday') es inconfundible. Al menos en las secciones, 'Macnad' y 'The stones', Sylvia Plath escribe de un manera enteramente suya" .[Nota 15]

Si bien Robert LoweIl encuentra en los poemas de Ariel, "la autobiografía de una fiebre",[Nota 16] los poemas de El coloso son el inicio de una fiebre y de esa autobiografía: la vida, la poesía.


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