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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1993-1994

Los límites del acuerdo


Como se indicó en la primera sección, Israel y la OLP no firmaron un tratado de paz, sino más bien una serie de principios basados principalmente en el mutuo reconocimiento OLP-Israel. En el mismo se aprecian tres ausencias importantes: consideraciones sobre el futuro de las colonias israelíes en los territorios ocupados, la delimitación de fronteras y la cuestión de Jerusalén del Este. Además se pueden identificar varias limitaciones, siendo la más relevante la concerniente al largo proceso de instrumentalización que establece el Acuerdo.

La primera ausencia es sobre el futuro de las colonias judías. Como lo indicó Edward Said, "ni Yasser Arafat, ni sus cercanos compañeros de la OLP que se reunieron con los israelíes en Oslo, han visto con sus ojos lo que es un asentamiento israelí'. [Nota 32] Este hecho subraya cierta falta de realismo por parte de los negociadores de la OLP. Existen más de 246 asentamientos israelíes en las colinas y lugares estratégicos de Cisjordania, Gaza y el Golán, pero respecto a su futuro nada fue definido en el Acuerdo de 1993. Como fue indicado en el periódico israelfHaaretz, las colonias pueden dormir en paz: durante cinco años, el período de autonomía no llevará a ningún cambio".[Nota 33] Si se aplica el Acuerdo, muchos de los asentamientos judíos serán desmantelados. Pero los más importantes, ubicados en puntos estratégicos de Gaza y Cisjordania, no serán tocados debido a que fueron construidos como permanentes. Los asentamientos cubren más del 55% de los territorios ocupados. En Gaza, por ejemplo, 17 colonias cubren el 30% del territorio. [Nota 34] Ligadas a la cuestión de los asentamientos, deben ser negociadas cuestiones estratégicas como la distribución del agua y las rutas de comunicación.

La segunda ausencia es la del trazado de fronteras. Como se señaló anteriormente, la OLP y el gobierno de Israel entienden de manera drásticamente diferente en qué consiste la Ciudad de Jericó. La noción palestina es más de 13 veces lo que los israelíes reconocen como superficie de la ciudad. Las fronteras deben ser definidas por el comité mixto palestino-israelí en los próximos cinco años, mediante negociaciones muy difíciles, por la presencia de los asentamientos, por su vínculo con la repartición del agua y por el tema del control de las rutas de comunicación.

La tercera ausencia importante es respecto del futuro de Jerusalén. Haidar Abu Safi, Jefe de la Delegación Palestina en las negociaciones de Washington, cuando el borrador del Acuerdo fue hecho público, declaró: "No puedo aceptar que no haya diálogo sobre el futuro de Jerusalén durante dos años, debemos discutirlo ahora", y añadió que el Acuerdo "está fuera del marco del proceso de paz". [Nota 35] Jerusalén, y más bien Jerusalén del Este, siempre ha sido un importante punto de controversia entre palestinos e isralíes. Israel tomó control de la ciudad después de la guerra de 1967, cuando ocupó Cisjordania. [Nota 36] Existen varias propuestas. Del lado israelí, la solución no es solución, pues no están dispuestos a negociar su control de la Ciudad, que consideran sagrada y que es la capital del Estado. [Nota 37] Esta posición, además resulta justificada por intereses estratégicos y de seguridad territorial, dada su posición geográfica en Cisjordania. Por el lado de la OLP, la posición de negociación es que Jerusalén obtenga el estatus de ciudad libre e internacional. La razón fundamental consiste en que es una ciudad sagrada para las tres religiones monoteístas, Judaísmo, Cristianismo e Islam. Esta solución, respaldada por la mayoría de la comunidad internacional (incluido el Vaticano) parece ser la única que presenta un compromiso equitativo entre israelíes y palestinos.

Aparte del alcance limitado del Acuerdo, éste tiene serias restricciones en cuanto a su aplicación. Como lo indicó Rashid Khalidi, Director del Centro de Estudios sobre el Medio Oriente en la Universitad de Chicago y exasesor de la delegación palestina en las negociaciones de Washington, el documento presenta varias limitaciones, siendo la más importante relativa al establecimiento de muchas fases intermedias "que complican y limitan sin necesidad el proceso".[Nota 38] Con el fin de llegar a un entendimiento, Israel y la OLP decidieron transferir al futuro los puntos más delicados y firmar más bien un borrador en septiembre de 1993. Aunque Israel no ha cumplido con sus obligaciones (el retiro de las tropas de seguridad y la transferencia de autoridad a la OLP dentro del tiempo acordado: antes del 13 de diciembre de 1993), cierto es que deberá cumplirlas. Para que se pueda aplicar la primera fase del Acuerdo, Israel y la OLP tienen que llegar a un compromiso sobre tres puntos delicados: la extensión geográfica de Jericó, el control de los puestos fronterizos y la seguridad de las colonias judías en Gaza; las negociaciones prosiguen pero sin resultado alguno. Como lo indicó el Primer Ministro lsaac Rabin, la táctica de negociación israelí es dejar que los palestinos "suden un poco", para obtener más concesiones en estos puntos.[Nota 39]


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