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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1994

LIBRADO RIVERA: EL INDOMABLE MAGONERO

Author: Mánica Alcayaga[Nota 1]

1. Lazos indisolubles de amistad revolucionaria
2. Librado combate por ¡Tierra y Libertad!
3. Librado, "precursor de la revolución", se enfrenta a los "gobiernos revolucionarios" al lado del movimiento anarquista.

1. Lazos indisolubles de amistad revolucionaria


En la lucha revolucionaría se forjan grandes amistades. Quizás no sería exagerado comparar la de Librado y Ricardo con la de Marx y Engels. Al igual que lo hizo Engels ante el gran genio creativo de Marx, Librado desempeñó el papel de personaje secundario mientras Ricardo vivió. A Engels y a Rivera les tocó sobrevivir a sus compañeros, difundir su obra intelectual y continuar la lucha. Al igual que Engels respecto de Marx, Librado reconocía la superioridad intelectual de Ricardo y su gran carisma. Sirvan de ejemplo sus siguientes palabras en las que describe la personalidad de Ricardo y su relación con los demás militantes del Partido Liberal Mexicano (PLM):

Dotado de talento y de sensibilidad... su pluma era un flagelo de acero en las espaldas de los déspotas, era también el dulce consuelo de los humildes... Su carácter altivo y firme en sus propósitos... de llegar cuanto antes a esa tierra de libertad y bienestar que los ojos de su imaginación columbraban para la humanidad... Ricardo evolucionó más rápidamente que todos los que lo acompañábamos y hay que confesar que nosotros no le servíamos mas que de simples cooperadores en la propagación de su obra emancipadora...[Nota 1]

Pero como veremos, en consistencia revolucionaria, en dignidad y en fidelidad a sus ideales, Librado Rivera no se quedó atrás de Ricardo Flores Magón y la vida le deparó un período mayor de prueba. De todos los militantes que lucharon a su lado, Librado fue el más cercano a Ricardo. El mismo lo afirma: "debo advertir sinceramente que soy, en efecto, el que más tuvo oportunidad de conocer el más interesante período histórico de la vida de Ricardo..."[Nota 2]Fue el único miembro de la Junta Organizadora del PLM (JOPLM) que sin haber abandonado el PLM, volvió del exilio y de la cárcel para mantener, frente a los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana la misma actitud crítica y combativa que lo había unido a Ricardo ante los gobiernos de Díaz, Madero, Huerta y Carranza.

Librado Rivera inicia sus actividades como luchador social, con filiación liberal, en 1900, formando parte del Clúb Liberal Ponciano Arriaga de San Luis Potosí y asiste como delegado del mismo, en 1901, al Primer Congreso del Partido Liberal Mexicano, donde conoce a Ricardo Flores Magón, produciéndose desde el principio una gran identificación de ideas que sin duda selló su amistad. Según narra Librado, "el Congreso empezó anticlerical y terminó antiporfirista, declarándose abiertamente contra la dictadura de Porfirio Díaz". Rivera describe, en los siguientes términos, el discurso de despedida del Congreso, pronunciado por Ricardo, quien lanzó "duros ataques... contra Porfirio Díaz, acusándolo como el directamente responsable de las injusticias y crímenes cometidos en todo el país".[Nota 3]

En 1902, en vísperas del Segundo Congreso del Partido Liberal, Librado sufre su primer arresto junto con Camilo Arriaga y Juan Sarabia, pocos meses después de que Ricardo y Jesús Flores Magón habían sido también arrestados y había sido clausurado Regeneración. En la cárcel, Librado y sus compañeros de celda fundan El Demófilo, órgano de oposición liberal de corta vida. Durante esta prisión recibe el apodo de "fakir", que lo habría de acompañar durante muchos años, debido a sus facultades excepcionales de concentración y a su estoicismo.

Poco tiempo después de salir de la cárcel, a principios de 1903, viaja a la Ciudad de México, donde lleva a cabo la primera tarea conjunta con Ricardo: ambos colaboran en el periódico El Hijo del Ahuizote, dirigido por Juan Sarabia. Librado relata que debido a una de las caricaturas de Jesús Martínez Carrión se allanó el periódico y fueron arrestados todos los que ahí se encontraban.[Nota 4] Fue éste el primer arresto conjunto de Ricardo y Librado. Saliendo de la cárcel, Ricardo y Enrique, junto a Santiago de la Hoz, en enero de 1904 se ven obligados a trasladarse a EE.UU. donde continuarán su lucha. Según narra Nicolás T. Bernal, el dinero disponible no alcanzó para los gastos de viaje de todos, por lo que Librado le dijo a Ricardo: "este es un joven entusiasta, refiriéndose a Santiago, yo le cedo mi lugar, al cabo yo me iré después".[Nota 5]En 1905 Librado se les une. De ahí en adelante la lucha de ambos será una sola. Ambos firmarán el Manifiesto por el cual se constituye la Junta Organizadora del PLM, publicarán Regeneración y Revolución, organizarán las revoluciones de 1906, 1908, 1910 y 1911, sufrirán cárceles y persecución. Muchos de los integrantes originales de la JOPLM se irán apartando de ella, por desacuerdo ideológico a medida que se radicalizaba, o por desgaste por tantos años de lucha, o morirán en el transcurso de la misma. Al final quedarán sólo Librado y Ricardo. Sólo el "fakir" resiste, junto con Ricardo, tantos años de lucha, privaciones, persecuciones y cárceles, sin doblar en un ápice sus convicciones.

Algunas indicaciones de la sólida amistad y de la profunda admiración que mutuamente se tenían, pueden derivarse de los siguientes elementos. A principios de 1907, cuando ambos huyen perseguidos por la agencia de detectives Furlong, contratada por la dictadura para secuestrarlos o extraditarlos a México, Ricardo le escribe a Manuel Sarabia:

Estuve un día en la misma población que alberga al ilustre Fakir y me desesperé no haber sabido que alli se encontraba.[Nota 6]

En carta a María, en 1908, Ricardo dice:

Librado es un hombre completo, incapaz de una debilidad.

El contexto de la carta destaca la importancia de esta frase. Ricardo había dicho a María unas líneas antes:

Ahora te amo más ¿sabes por qué? porque me dices que sea yo digno y firme hasta la muerte. Tal deseo tuyo te eleva a mi vista porque veo que no eres una mujer vulgar. Prefieres que el hombre que es dueño de tu lindo corazón muera, mejor que verlo manchado por alguna debilidad.[Nota 7]

Pero lo que hace más evidente la cercanía de ambos es la similitud de sus reacciones en las situaciones más críticas. En su último y largo encarcelamiento compartido en EE.UU., del cual Ricardo no saldría con vida, ambos reaccionan de manera similar ante los ofrecimientos de libertad a cambio de declararse arrepentidos de sus ideas. Dice Ricardo en carta a Nicolás T. Bernal en septiembre de 1922:

Así, pues, mi querido Nicolás, estoy condenado a cegar y a morir en la prisión; mas prefiero esto que volver la espalda a los trabajadores, y tener las puertas de la prisión abiertas a precio de mi vergüenza. No sobreviviré a mi cautiverio, pues ya estoy viejo; pero cuando muera, mis amigos quizás inscriban en mi tumba: "Aquí yace un sonador", y mis enemigos: "Aquí yace un loco." Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: "Aquí yace un cobarde y traidor a sus ideas.[Nota 8]

Librado, por su parte, unos meses después, ante ofrecimiento similar, declara:

Rechacé, de plano y sin vacilación, por la razón expresada, la franquicia que se me proporcionaba de poder adquirir mi libertad bajo humillantes condiciones que mi conciencia me reprocharía toda la vida. Lejos está de mi mente la idea de abandonar la lucha emprendida desde hace tantos años en favor del pobre... Nunca me arrepentiré, pues, de haber obrado como lo hice, sin importarme mucho que la tiranía se cebe sobre mi persona; no doblaré la cerviz ante nadie.[Nota 9]

No cabe duda que la fortaleza anímica de uno fortalecía la del otro.

Librado relata de la siguiente manera la muerte de Ricardo y sus propias emociones:

La tarde del 20 fue la última vez que nos encontramos en las filas, así como las últimas palabras que nos comunicamos Ricardo y yo; palabras que conservo en mi memoria como eterna despedida del compañero y hermano querido, que durante 22 años participamos juntos constantes persecuciones, amenazas de muerte y encarcelamientos ... ... el 1 de noviembre, en la mañana, vi el cadáver de Ricardo tendido en una plancha del hospital, tenía la cara negra hasta el cuello y la frente tendida hacia atrás, como que un poderoso esfuerzo al despedirse de la vida, le había impulsado a exhalar el último aliento. Ricardo había muerto en su calabozo, a las cinco dela mañana ... Un día funesto lleno de profundas amarguras y de tenebrosas tristezas envolvía mi corazón. Una lucha de encontradas ideas arrastraba mi imaginación por el abismo insondable de la desesperación. Por la noche acudían a mi mente, como en tropel, imágenes representando actitudes distintas, pensativas o amenazadoras, con los puños apretados, como impulsadas todas por un solo pensamiento de venganza en contra de tanta maldad humana. Se había hecho desaparecer a un gran luchador, a un filósofo, pletórico de bellas y luminosas ideas hacia el establecimiento de una sociedad de verdaderos humanos. Se había cometido un crimen de lesa humanidad en la persona de un hombre bueno, generoso y altruista, cuyos ideales dejusticia sintetizan las sublimes aspiraciones de todos lo pueblos esclavos de la tierra.[Nota 10]

En carta a Nicolás T. Bernal desde la prisión de Leavenworth, del 11 de febrero de 1923, Librado dice:

El corto resumen que me haces sobre la recepción que los trabajadores de México hicieron al cadáver de Ricardo, ha venido a cambiar un poco el estado de melancolía que he vivido después de su muerte. Sí, hermano, esas manifestaciones de cariño por parte de nuestros compañeros, me hace mucho alivio y tranquilidad a la mente ... Con los que no podré reconciliarme nunca es con los que precipitaron su muerte; Ricardo podría haber sobrevivido todavía muchos años, y con su vida, sus ensueños de emancipación del esclavo se hubieran extendido con la velocidad del rayo por todo el mundo de los explotados; pues sus ensueños... eran bellos y sublimes. Yo lo escuchaba con la fascinación y con la desesperación del que quiere llegar pronto a la tierra prometida...[Nota 11]


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