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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1994 Primavera 1995

UNIVERSIDAD, NOSTALGIA Y ESPERANZA

Author: Alfredo Furlán [Nota 1]

1.Pedagogo
2. Educación
3. Educación Superior
4. Crisis
5. Futuro
6. Esperanzas
Bibliografía

1.Pedagogo


Al iniciar los estudios de licenciatura, la carrera por la que opté se denominaba Pedagogía. Había cursado la mitad, cuando sobrevino (así lo percibí entonces) un cambio de nombre con un ajuste del plan de estudios. Egresé como Licenciado en Ciencias de la Educación. Creo que transcurrieron muchos años hasta que conocí el significado de las diferentes denominaciones. Se pretendió pasar de una vocación normativa, al trabajo de investigación apoyado en los nutrientes conceptuales y metodológicos de la ciencias humanas.

Sin embargo, en el trajinar profesional la mayor parte de las demandas que recibí fueron solicitudes de intervención con fines de resolución de problemas o de orientación para el mejoramiento. En cambio, la investigación comprensiva fue un requerimiento que surgió en los equipos pedagógicos, desde interrogantes propios y aspiraciones a la lucidez. Contar con espacios para desarrollarla frecuentemente ha sido conflictivo. Cuesta legitimar investigaciones educativas que se abstengan de formular propuestas para la acción. Hay que reconocer que también es difícil pensarlas. Pensar la educación resulta siempre una encrucijada axiológica, una convocatoria a la valoración. Aunque el diploma proclame Ciencias de la Educación, cuando hablamos de educación como especialista, el que escucha espera que, como descendientes del antiguo esclavo, señalemos hacia dónde hay que guiar al niño; y si fuera posible que lo acompañemos. Se nos ve como pedagogos más que como sofistas. Nos situamos como fabricantes de señales luminosas más que como forjadores de finos argumentos.

El camino que se recorría para llevar al niño a la casa del maestro, se convirtió en la época moderna en un recorrido en el tiempo: Llevar al paidós hacia su futuro, hacia el futuro. 0 según malignos sociólogos, hacia el pasado de todos, la cultura existente. Para contemporizar, digamos que hacia un pasado constructor, o también, hacia un futuro memorioso.

Escribir sobre educación y futuro, para algunos podría resonar como redundancia, para otros como ficción impertinente. Para los comisionados de paz, como apuesta conflictiva, como zigzagueo entre un pasado activo y un futuro imaginario, entre memoria y deseo, entre nostalgia y esperanza.

Quiero que se lea lo que sigue no como lo que ve un cosmonauta desde fuera de la atmósfera. Estoy tratando de decir lo que veo desde el interior de las instituciones, en donde somos tantos que empañamos las ventanas, y también los espejos.


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