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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Invierno 1994 Primavera 1995

3. El papel crucial de los académicos


Para lograr la concentración de la institución universitaria en el conocimiento como bien público, de tal suerte que se generen espacios de socialización en la vida académica por medio de la integración de las tareas de docencia, investigación y difusión, es preciso contar con grupos académicos sólidos y vitalmente comprometidos con el desarrollo del saber y su cultivo a través de la crítica racional e independiente.

Estos grupos o núcleos de académicos deben operar como los organismos de base que, a través de su dinámica, fortalezcan y orienten a las universidades y les permitan transitar conservando su identidad, por ejemplo en nuestra época, sin dejarse atrapar por el inmendiatismo del mercado pero, a su vez, evitando que la universidad se aísle del mundo de manera absoluta.

De manera muy general, estas redes de identificación académica se caracterizan por la vinculación de diversos sujetos a través del lazo común de su afiliación con la producción y transmisión de un cierto saber, inscrito en algún campo científico o humanístico, relativo a un objeto de estudio o a una forma de plantear un nuevo problema.

Estas entidades académicas, con mayor o menor grado de formalidad al interior de las instituciones universitarias, son vitales para la conservación de los rasgos invariantes propuestos como delimitación de la universidad. De su fortaleza y vitalidad se desprenden las mejores estrategias para la relación de la universidad con otras instituciones sociales, y de ellas derivan las más confiables alternativas para el desarrollo de la docencia, la investigación y la difusión del conocimiento.

En su ausencia, las instituciones pretenden sustituir su función reguladora y orientadora a través de estructuras administrativas y reglamentaciones abundantes: su eficacia es muy dudosa. ¿Qué estructura burocrática puede sustituir eficazmente a un núcleo de académicos vital y dinámico como base de un programa de licenciatura o de un proyecto de investigación? Las experiencias de coordinadores administrativos de la "asignación" de cursos para un conjunto desarticulado de "enseñantes", o el detalle exhaustivo de los formatos "correctos" para los proyectos de investigación no tienen la fuerza necesaria para orientar la vida académica.


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