El contenido de esta comunicación no se presenta como un texto acabado ni cerrado, es antes bien un intento de abrir puertas y ventilar el aire frente a un tipo de pensamiento psicológico que se nos ha brindado como "la respuesta" a los problemas de la educación escolar. Si ello no implicara una intención pretenciosa, sobre todo por las limitaciones de la propia comunicación, diría que la intención que me guía es la de dialogar, a la manera de Bakhtin, con la noción de constructivismo adoptada por el Diseño Curricular (DC) como la explicación del aprendizaje escolar. La finalidad de este diálogo sería develar algunos de sus supuestos y las consecuencias que puede reportar su adopción a modo de etiqueta y sin un proceso de reflexión. Etiqueta que parece necesario incorporar si uno no quiere quedarse fuera de las reglas del juego que hoy se están dictando en el discurso y la práctica dominante de nuestra educación escolar. Para construir este diálogo he recogido otras voces, sobre todo las de quienes desde una intención crítica, tratan de repensar los implícitos que subyacen en las corrientes dominantes sobre la enseñanza y el aprendizaje.