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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1995

3. Dignidad de la persona humana


Del concepto de persona Beuchot infiere su dignidad, porque al ser supuesto o sustancia es "un ente perfecto y unitario de suyo, autónomo; con independencia y suficiencia ontológicas para ser". La persona es perfecta, dice él, porque posee en sí misma todas las cualidades o facultades que debe tener para ser persona: inteligencia y apetición (además de la psicomotricidad). Cabe precisar que una cosa es la facultad y otra el ejercicio de la cualidad. Así, un tipo de ser es el pensamiento y otro su acto: idea, juicio y raciocinio. En el primer aspecto, la persona posee sus facultades, más a medida que vaya creciendo irá obteniendo el conocimiento.

Amén de ser sustancia, la persona es de "naturaleza espiritual: racional y volitiva". Y, justamente, dice Beuchot, la persona es digna porque tiene espíritu. La razón de esto, al decir de él, es que el ser que está más apegado a la materia tiene menos perfecciones, en tanto que el ser que es más independiente, por lo menos en su hacer, de la materia, el espíritu, tiene más perfecciones o está más en acto, o tiene menos potencia. de aquí que Dios, al ser acto puro sin mezcla de potencia, i.e. al ser espíritu puro, es el ser más perfecto. El hombre, además, de ser criatura, está constituido de materia-potencia y espíritu-acto, por eso es menos perfecto.

La persona humana es digna en cinco aspectos: sustancialmente porque de su propio "ser espiritual brota su dignidad"; accidental que proviene de "las virtudes de la sustancia humana) para realizarse en plenitud"; subordinadamente porque es más digna que el resto de las criaturas finitas intramundanas; y coordinadamente porque todos los hombres, en cuanto a su ser sustancial, son iguales.

El hombre no tiene dignidad en su aspecto propio, porque ha recibido el ser de Dios. En consecuencia, la causa eficiente remota de la dignidad humana es Él, pues le ha participado al hombre su inteligencia y su voluntad. La causa próxima de la dignidad del ser humano es su misma naturaleza: inteligencia y volición.[Nota 15]


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