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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1995

2. La ley natural moral como fundamento de los Derechos humanos


Antes de exponer esta fundamentación, nuestro filósofo precisa cómo, epistemológicamente, se llega a la noción de "clase natural", para después hablar de naturaleza humana, en la cual hállase la ley natural moral.

a) Clases naturales

El proceso de conocimiento de la naturaleza de un ente, según Beuchot, es éste: primero se lo conceptualiza, a partir de la experiencia, teniendo como base sus funciones, de manera ordinaria. De aquí, en un segundo momento, la persona forma "concepciones que van configurando conceptos, y ellos determinan el contenido y la extensión de las palabras de clases naturales". [Nota 17] Las funciones y el contenido del ente son sus atributos propios. Así que cuando se los conoce, se conoce lo propio de un ser, o sea, su naturaleza. Con ello, se alcanza el conocimiento de la clase natural de las personas, que son los seres humanos, y se capta su dignidad. Algunas de estas ideas las toma Beuchot de la filosofía analítica y las aplica al tomismo de manera novedosa.

b) Ley natural en sentido moral

La ley natural moral es la que enuncia "haz el bien y evita el mal". El hombre llega al conocimiento de este principio, dice Beuchot, porque reflecxiona sobre la naturaleza humana. Ésta la conoce el hombre por sus operaciones: en el orden del conocimiento, lo primero que conoce alguien es el ser, en seguida lo afirma de dos maneras: como existente y, entonces, conoce uno de sus aspectos: la verdad; y lo afirma, también como apetecible, con lo que descubre otra de sus características: la bondad. De aquí, dice él, "el conocimiento del bien se pone en tercer lugar, después del conocimiento del ser y del conocimiento de la verdad". El ser es conocido por la razón teórica; el bien, por la razón práctica. Por eso el movimiento de la voluntad sólo puede darse después del movimiento del conocimiento, ya que la persona primero conoce y luego quiere y se dirige hacia el bien.

Siguiendo al Aquinate, nuestro autor añade al intelecto y a la voluntad las inclinaciones naturales, en virtud de que el bien es el fin de todo lo que el hombre busca. Las inclinaciones naturales "se agrupan en tres clases: a) inclinación a la conservación propia, según la naturaleza; b) inclinación a la conservación de la especie por la procreación y educación de la prole; y c) finalmente, inclinación al bien, correspondiente a la naturaleza racional, como el vivir en sociedad". [Nota 18]

La ley natural moral se funda en la razón práctica porque es la que conoce el bien y mueve a la voluntad hacia su acción propia: obtener realmente el bien. "El bien, dice Beuchot apoyado en Santo Tomás, es lo que todos apetecen, pues el bien tiene razón de fin; por eso, el primer principio práctico es que el bien ha de ser procurado y el mal evitado". [Nota 19]

El cumplimiento de la ley natural moral está en función no de abstracciones, sino de una circunstancia concreta, [Nota 20]de un momento específico en que se encuentra y vive cada quien. Esto, desde luego, no expresa que la ley natural moral sea arbitraria, ni que dependa del acuerdo entre los hombres; más bien significa que se adapta, objetivamente, a las necesidades de cada quien.


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