©ITAM Derechos Reservados.
La reproducción total o parcial de este artículo se podrá hacer si el ITAM otorga la autorización previamente por escrito.

ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Verano 1995

EL SACRIFICIO RELIGIOSO


Querer ser santo es querer lo absoluto, es querer el Ser, es querer lo pleno.

Es querer pertenecer a un mundo que nos es extraño e imposible,

Querer ser pleno, cuando la estructura de nuestro ser es precisamente el no serlo es querer lo imposible. Es querer ser absoluto y relativo a la vez, plenitud y carencia, ser y nada. Querer ser santo es querer lo imposible. Lo imposible para Genet es el Bien.

Genet quiere ser santo porque quiere el Bien, que es imposible dentro de su situación humana. El Bien es lo absoluto, pero se le encontró robando. No puede ser absolutamente bueno. Entonces hará el mal. Pero tampoco puede ser absolutamente malo. Como su acción es la maldad, se convierte en mártir de sí mismo, en santo.

Es santo porque se re-crea dándose a sí mismo sus leyes; será el mártir del mal, el mártir del robo y del crimen porque transfiere su vida a una pura interiorización.

Es mártir porque, a pesar de haber querido el Bien (por ello quiere ser santo), hace el Mal, lo que interiormente para él significa un sacrificio. En esto consiste su acción porque:

"para Genet, el fin del hombre no es el hombre ( ...) es destruir en sí el tiempo, la historia y lo humano para que nazca en el instante el reino de lo eterno y de lo divino ( ... ) Genet sacrifica al mundo y a sí mismo para tener acceso al universo de lo sagrado". [Nota 2]

Su fin no es la acción en-el-mundo, sino los valores que él le da a esa acción ya interiorizada. Sacrifica su acción en el mundo por la interiorización que implica ser mártir de sus propias acciones. Sacrifica todo para participar de "otro" mundo, de su mundo interior. Ser santo es pertenecer al mundo del En-sí. En palabras de Kant, es no estar en el mundo del fenómeno sino del noúmeno. Es estar más allá de la conciencia concreta, en lo transfenoménico, más allá de lo que se nos da a los sentidos. Es participar de un ser absoluto al que no podemos llegar mediante el conocimiento. Es participar de un ser inaccesible. Es lo que le sucede a Genet: En realidad, lo que él prueba, a pesar suyo, es que los valores religiosos están más allá y a veces en contra de la ética humana. Su acción es precisamente asumir la ética humana yendo en su contra: por ello quiere ser condenado y por ello también su acción es sacrificio. Al darse cuenta que el Mal absoluto es imposible, ya no hace el mal para ser malo sino para ser santo, para sacrificarse asumiendo una ética en la que no cree. Se sacrifica haciendo el mal sin ser malo. Por ello es mártir. Y por ello el sacrificio religioso para Genet se da también en la acción del mal.


Inicio del artículoAnteriorRegresosiguiente