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ESTUDIOS. filosofía-historia-letras
Primavera 1996

UNA RESPUESTA TOMISTA A LA DESCONSTRUCCIÓN DE LAS RELACIONES MARITALES EN EL MUNDO POSMODERNO*

Author: Donald De Marco[Nota 1]


* Traducción de Antonio Canizales.

El término "desconstrucción", que proviene de Heidegger y Derrida, se encuentra hoy tan emancipado de sus ataduras filosóficas que no sólo ha pasado a ser parte del fenómeno vernáculo estadounidense, sino que ha adquirido una orientación suficientemente precisa como para hacer de él, de buena fe, un "signo de los tiempos" en nuestro mundo posmoderno. Se pueden enumerar varios ejemplos. Una librería de la universidad del pueblo de lthaca en el estado de Nueva York, muestra un anuncio en una pared que advierte a sus clientes: "Todo ladrón de libros será desconstruido." [Nota 1] Un crítico de televisión cree que la clave de la inmensa popularidad del Show de Seinfield yace en su "formato desconstruccionista": no existen compromisos, matrimonios ni bebés y los episodios semana les no tienen continuidad ni llevan a nada. La feminista Monique Witting clama por "una desconstrucción política del término 'mujer'" con el fin de liberar el "mito" que se ha incrustado en él. [Nota 2] ¿Cuán difundida se encuentra la desconstrucción en los Estados Unidos? De acuerdo con Jacques Derrida, "Estados Unidos es la desconstrucción". [Nota 3] En una respuesta no muy lejos de la verdad, el guionista Mark Horowitz dijo de sus contemporáneos franceses: "Les hemos enviado a Jerry Lewis y ellos nos han contraatacado enviándonos a Jacques Derrida y la desconstrucción. " [Nota 4]

Cuando Heidegger utilizó el término Destruktion en su obra Sery tiempo, lo que tenía en mente no era una "destrucción", ni siquiera el "desmantelamiento", sino más bien un "rompimiento del hielo" que había conformado la noción occidental tradicional de "Ser". La "destrucción" de Heidegger no se entendía en un contexto negativo. No tenía intención alguna de liberarse de la tradición ontológica. Como él mismo declara: "El propósito de esta destrucción no es enterrar el pasado en la nulidad de Nichtigkeit." [Nota 5] A Heidegger simplemente no le gustó la manera en que la tradición había concebido la noción de Ser. Quería despejar impedimentos para que se pudiera regresar a la plática de las experiencias primordiales del Ser mismo más que de los "entes'' que son sus expresiones, al Sein más que al Seinden.

Mientras que Heidegger en sus últimas obras reemplazaba Destruktion por el término más suave Überwindung (vencimiento),[Nota 6] su discípulo Derrida buscó una línea de desarrollo más rigorista con el uso del término "desconstrucción". En su original obra De Gramatología, Derrida ve a un trabajo no con referencias a algo más allá de sí mismo, de su autor, un mundo o una tradición sino como a un texto exclusivamente autorreferencial, por lo que tanto el "origen" como el "fin" de un texto se detienen en el lenguaje. En el momento en que un texto parece traspasar su propio sistema de significación gramatológica el significado se vuelve "dudoso", según la terminología de Derrida. El objetivo principal del desconstruccionista es abrir la textualidad del texto. [Nota 7] Así, al reducir la "obra" a "texto", en efecto Derrida está reduciendo la filosofía y la teología a gramática.

Para quien ve al lenguaje como la apertura a un mundo de valores reales, el desconstruccionismo es simplemente un camino al nihilismo. Es por ello que el novelista Walker Percy dirá que toda la empresa desconstructivista no es más que un intento de liberarse de Dios por el uso primordial de la gramática. [Nota 8] Sin embargo, parte de la fascinación del desconstructivista es que esta empresa presenta un escape de la cerrazón del conocimiento. La indefinidad del fin abierto de la textualidad, "colocar todo en abismo" (mettre en Abíme), ofrece la imagen intoxicante del abismo como la libertad de nunca pisar fondo. [Nota 9]

Desconstruccionismo es casi un sinónimo del posestructuralismo del mundo posmoderno, pues afirma que las estructuras principales por las cuales organizamos nuestro pensamiento no son naturales ni inevitables, sino construcciones artificiales. Por lo tanto, promete sacarnos de nuestra ingenua complacencia para que sólo veamos lo que el texto pueda justificar.

Quizás el primer desconstruccionista reconocido sea el antiguo sofista Gorgias de Leontini (483-376 a.C.). El preocuparse más de la retórica que de la filosofía y el estar más enamorado de las palabras que de la realidad, lo llevaron a escribir un tratado satírico titulado Sobre la naturaleza o lo no existente, en el cual utilizó el poder de la palabra para desconstruir el mundo. Su razonamiento era el siguiente: ya que la no existencia es no existencia, luego entonces la no existencia es. Como consecuencia, su contraria, la existencia, no es. Por lo tanto, la no existencia es y la existencia no es. Gorgias llegó a afirmar que aun si algo existiera, no podríamos saberlo. Además, en el improbable caso de que pudiéramos conocer algo, no podríamos comunicarlo. [Nota 10]

Quizás el ejemplo de desconstrucción más impresionante que aparece en la literatura contemporánea se encuentre en la galardonada novela Life: A User´s Manual de George Perec. El personaje principal del libro es un excéntrico multimillonario llamado Percival Bartlebooth, que a los 25 años de edad y fastidiado de la vida, comienza un proyecto de 50 años ser un ejemplo perfecto de desconstrucción. Durante los primeros diez años toma clases de acuarela todos los días. Durante los siguientes veinte años viaja a 500 puertos distintos donde pinta -uno cada quincena- otros tantos paisajes marinos. A medida que termina cada pintura, la envía a París, donde se transforma en un rompecabezas de exactamente 750 piezas. Cuando acaba con sus pinturas, regresa a casa y comienza un período de 20 años durante el que se dedica a armar los rompecabezas -uno cada dos semanas también. A medida que concluye cada rompecabezas, un experto artesano "lo retexturiza" para que sus líneas se borren y después lo separa de su base. Finalmente, cada pintura es regresada al puerto donde se pintó veinte años antes. Allí la acuarela es tratada con una solución de detergente que la reduce a una capa de papel blanca y sin manchas. El proyecto consiste en "una serie de acontecimientos que, al ser concatenados, se anulan entre sí: comienza de la nada, pasa por operaciones precisas y finaliza en nada". [Nota 11]

Bartlebooth fracasa en su intento de completar su proyecto, mas no por falta de determinación. A los 75 años y ciego, muere mientras desesperadamente intenta completar el rompecabezas número 439. El proyecto de Bartlebooth, el cual no tiene otro objetivo que el de su mismo cumplimiento, fue su propia respuesta existencial a la incongruencia esencial de la vida. Su trabajo de medio siglo se compararía con la forma en que la muerte desconstruye la vida, la cual emerge por sí misma de la nada a través de un círculo de construcción, reconstrucción y desconstrucción. Bartlebooth comenzaba con nada, avanzaba hacia algo y terminaba con nada. Sólo la experiencia efímera era real. No quedaría nada para la posteridad. No existía un valor trascendente para lo que él hacía o intentaba hacer. Sus lienzos eran los palimpsestos ideales del desconstruccionista cuyo destino inevitable sería borrado. Como Derrida ha aconsejado: debemos poner todo bajo el borrador (sous rature), es decir, pasar la esponja húmeda sobre el pizarrón que contiene palabras escritas. Un lienzo o manuscrito no es más que un palimpsesto que ha sido borrado para que palabras o imágenes nuevas puedan reemplazar a las otras y después sufran el mismo destino.

El desconstruccionismo, en tanto que una filosofía de la vida, es fundamentalmente nihilista ya que sostiene que la nada acabará venciendo al ser. Esta discontinuidad radical es la antítesis lógica de un punto de vista judeocristiano, centrado en la sucesión de vida, muerte y resurrección. Es precisamente en la resurrección donde el desconstruccionista no puede leer el texto de su vida, dado que el desconstruccionismo se opone a cualquier forma de continuidad. Dentro de su perspectiva la cultura aparece como una gran venta de garaje. Se burla de cualquier búsqueda de profundidad, menosprecia el significado de la historia y niega la existencia de cualquier diferencia estética entre Shakespeare y la televisión. Prefiere la libertad a la fidelidad, el sexo al matrimonio y la anticoncepción a la procreación. En las palabras de un crítico, "el individuo' se ha descompuesto de la misma forma en que la 'realidad' se ha disuelto; sólo tienen vida los 'discursos', 'textos', 'juegos de palabras', 'imágenes', 'simulaciones', en lo que respecta a otros 'discursos', 'textos', etc." [Nota 12] La desconstrucción en el mundo posmoderno limita toda forma de gozo a la libertad y la diversión plena.

Un área de la existencia humana que de modo particular ha sido receptiva a la influencia del desconstruccionismo es el de la sexualidad. Desde una perspectiva cristiana tradicional, las relaciones maritales son un acto de amor entre marido y mujer que los une totalmente en cuerpo y alma, y llevan a la pareja a procrear seres a quienes educan como miembros de una familia. Varias líneas de continuidad se asocian con las relaciones maritales. Existe la intimidad entre los cónyuges y el amor encarnado que los lleva a esa unidad. Además, existe la relación de la pareja con Dios, el Autor de la vida, así corno la relación de la esposa con la maternidad y del esposo con la paternidad. Finalmente, existen las relaciones esenciales entre todos los miembros de la familia que se integran en una unidad familiar. El matrimonio no es la yuxtaposición de soledades y los cónyuges no son sólo individuos. Los hijos se procrean, no se fabrican y la familia es una unidad orgánica, no un agregado suelto de sujetos aislados.

Como consecuencia, podemos hablar de cinco valores particulares unidos que se alían (al menos potencialmente) a las relaciones maritales: intimidad, encarnación, invocación, identificación e integración. En el mundo posmoderno de la desconstrucción, las nuevas técnicas reproductivas agreden seriamente estos valores tradicionales.

1. Intimidad
2. Encarnación
3. Invocación
4. Identificación
5. Integración

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